Tres generaciones, con la notación que ya usas
Cada persona con su símbolo —cuadrado, círculo, rombo cuando no se sabe, triángulo para un embarazo—, su nombre, sus años de nacimiento y fallecimiento, la cruz de quien ya no está y el doble trazo del paciente índice. Las parejas se unen con su línea, con el tipo de unión —casados, conviven, comprometidos, separados, divorciados, anulada— y los años en que empezó y terminó.
Los hijos cuelgan de la línea de la pareja, como manda la notación, y cada uno lleva su filiación: biológico, adoptado, en acogida, hijastro, gemelo o gemelo idéntico, y las pérdidas gestacionales que tantas veces explican una generación entera. Alrededor de quienes conviven se dibuja el hogar, con su nombre.